Actividad Física y Salud

Hábitos y Prácticas de Vida Saludables

Educación Física y Salud

La Actividad Física y la Salud son contenidos fundamentales del área de educación física. Son múltiples los beneficios de la Educación Física respecto a aspectos tales como la salud mental, la salud física o los hábitos necesarios para llevar una vida saludable. Nuestra asignatura tiene un valor preventivo fundamental frente a aspectos tales como llevar una alimentación saludable o cómo bajar de peso combinando la actividad física con una dieta saludable.

Qué es el calentamiento. Calentamiento general, calentamiento específico. Beneficios del calentamiento. Ejercicios de calentamiento.

Importancia del Deporte para la Salud

La práctica de una actividad física regular, estable y moderada ayuda a mejorar tanto la salud física como la psicológica, incrementando así la calidad de vida. La práctica de ejercicio físico regular contribuye a instaurar estilos de vida más saludables y a reducir o eliminar factores de riesgo asociados al sedentarismo (Dishman y cols., 1985). De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el 6% de las muertes en todo el mundo se deben a la falta de actividad física, la cual también está asociada a algunas de las grandes pandemias de nuestra época, tales como el cáncer de mama y colon, la diabetes y enfermedades cardiovasculares. Hacer ejercicio de manera regular ayuda a prevenir enfermedades y a controlar el sobrepeso y el porcentaje de grasa corporal. Además fortalece los huesos aumentando la densidad ósea y mejora la capacidad para hacer esfuerzos sin fatigarse. Por si fuera poco fomenta la maduración del sistema nervioso motor y aumenta las destrezas motrices.

 

PREVENCIÓN DE HÁBITOS PERJUDICIALES A TRAVÉS DEL DEPORTE

El ejercicio físico contribuye al abandono de los hábitos tóxicos (especialmente el tabaco), al mantenimiento de dietas equilibradas y al menor consumo de alcohol. En un estudio efectuado por Hartley (1985) en individuos aparentemente sanos, se observó que muy pocos participantes con nivel de actividad física alto eran fumadores y tenían sobrepeso. En la misma línea Hickey y cols. (1975) comprobaron que los hombres físicamente activos en tiempo de ocio eran menos fumadores y con menores índices de obesidad. La actividad física regular promueve cambios generalmente muy importantes en el estilo de vida, caracterizados por una mejoría espontánea en los hábitos higiénico-dietéticos. El efecto inmediato es la sensación subjetiva de bienestar, que a largo plazo se traduce en un estado de salud y condición física superiores.

Diferentes estudios han demostrado una reducida incidencia de enfermedades arteriales coronarias, hipertensión arterial, diabetes y otras enfermedades entre personas físicamente activas frente a las inactivas (Berlin y Goldtiz, 1990; Gordon y cols., 1990; Hagberg, 1990; Morris y cols., 1990; Schneider y Ruderman, 1990; Schwartz, 1990) citados por Aztaráin y De Luis (1994). Como se puede comprobar en estos estudios el ejercicio físico realizado en unas determinadas condiciones es beneficioso para prevenir numerosas enfermedades y ayuda en la mejora de la condición física de los sujetos practicantes.

 

SOCIALIZACIÓN A TRAVÉS DEL DEPORTE        

La actividad física puede también tener otras ventajas psicológicas y sociales que afecten la salud. Por ejemplo, la participación de los individuos en un deporte o en un ejercicio físico, puede ayudar a construir una autoestima más sólida (Sonstroem, 1984), una autoimagen positiva de sí mismo entre las mujeres (Maxwell y Tucker, 1992), y una mejora de la calidad de vida entre niños y adultos (Laforge et al., 1999). Estas ventajas, probablemente, obedecen a una combinación de la actividad física y los aspectos socioculturales que pueden acompañar esta actividad. El ser físicamente activo puede también reducir las conductas autodestructivas y antisociales en la población joven (Mutrie y Parfitt, 1998).”

 

DEPORTE Y ÉXITO ACADÉMICO

Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid, sugieren que al entrenar la fuerza muscular y la capacidad motora, los estudiantes que practican deportes tienden a obtener mejores resultados en la escuela y obtienen puntajes más altos en pruebas estandarizadas. Además, tienen tasas de deserción más bajas y una mejor oportunidad de entrar a la universidad.

 

ACTIVIDAD FÍSICA Y ACTIVIDAD CEREBRAL       

Thayer et al (1994) plantea que una vez que se ha demostrado la capacidad del cerebro para modificar sus conexiones interneuronales, en caso de envejecimiento o daño cerebral, la denominada plasticidad era importante conocer el papel exacto del ejercicio en la mejora de las funciones cerebrales. Estudios en ratones, demostraron que la actividad física aumentaba la secreción del factor neurotrófico cerebral (BDNF), una neurotrofina relacionada con el factor de crecimiento del nervio, localizada principalmente en el hipocampo y en la corteza cerebral. El BDNF, mejora la supervivencia de las neuronas tanto in vivo como in vitro, además, puede proteger al cerebro frente a la isquemia y favorece la transmisión sináptica. Una serie de estudios desarrollados por la Universidad de Illinois, demostró que una mayor actividad aeróbica se asociaba con una menor degeneración neuronal. A pesar de no ser la primera investigación que se hacía en ese sentido, los resultados arrojaron información que presentaba a la actividad física como una amiga de los procesos cerebrales. En este sentido, algunos trabajos anteriores realizados con animales ya habían demostrado como el  ejercicio aeróbico estimula algunos componentes celulares y moleculares del cerebro (Neeper et al., 1996).